Numbers 34

En la lectura de hoy:

Los límites y la repartición de la tierra de Canaán; la herencia de los levitas

Diferente a las otras tribus, la tribu de Leví, la cual incluía a los sacerdotes, no recibieron una herencia separada en la tierra. Ellos tenían que depender del diezmo del pueblo, tal y como Dios lo había mandado. Cuarenta y ocho ciudades y tierra de pasto fueron distribuidas a las otras tribus y se les asignó a ellos como sus residencias permanentes (Josué 21:1-42). De sus 48 ciudades, seis fueron asignadas como ciudades de refugio, las cuales estaban bien accesibles a todas las doce tribus. Para los que fueron sospechados de homicidio, estas ciudades eran de suma importancia como lugares de refugio, hasta que una corte pudiese determinar su culpabilidad o su inocencia (Números 35:11).

Nuestro Creador demanda que « . . . Cualquiera que diere muerte a alguno (intencionalmente), por dicho de testigos morirá el homicida; mas un solo testigo no hará fe contra una persona para que muera. Y no tomaréis precio por la vida del homicida, porque está condenado a muerte; indefectiblemente morirá. . . . Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis; porque esta sangre amancillará la tierra, y la tierra no será expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del que la derramó». (35:30-31,33).

Cuando era comprobado hasta la satisfacción de la congregación que la persona acusada era culpable de ser homicida, tal persona tenía que ser condenado a muerte, sin considerar la edad o si era hombre o mujer. No había ninguna consideración de darle encarcelamiento, ni libertad bajo caución, ni rehabilitación, ni ninguna clase de pago.

Sin duda, la prosecución y ejecución de los criminales es una situación muy dolorosa que todos prefiriéramos evitar; pero aún es necesaria para mantener la justicia y el orden, el bienestar de nuestra sociedad, y aún más importante, la aprobación de Dios. «Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira» (Apocalipsis 22:14-15).

Pensamiento para hoy:

Nuestro Dios demanda el mayor respeto para la vida humana, pues el creó al hombre en Su imagen.

Lectura opcional: Lucas 15

Versículo de la semana para aprender de memoria: Efesios 3:20