Sep | 01| ¡La enfermedad del presente en la voz del pueblo!

 
CAMBIO 

Éxodo 3:14  
“Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: Yo Soy me ha enviado a ustedes.” 
 
¡La enfermedad del presente en la voz del pueblo!

Estoy sorprendido por la clase de líderes que la iglesia viviente está llamando a sus filas hoy. 

Por supuesto, utilizo el término viviente sólo para referirme a esas iglesias que han quedado descolocadas con respecto a las iglesias del movimiento emergente y que se enfocan hacia el futuro. He aquí un aviso para una posición pastoral de comienzos del siglo XXI, el cual se publicó en internet, porque es aquí donde encontrarían a la gente que buscaban:

“Si ha visto, al menos, tres o cuatro de las últimas películas, probablemente, usted sea culturalmente relevante. Si tiene en su biblioteca libros de NT Wright, Leonard Sweet, Bill Easum, Jim Collins, John Grisham, o Ernest Hemmingway, probablemente usted sea una persona culta. Si Black-Eyed Peas, Hoobastank, Moby y Coldplay se encuentran en el repertorio de música de su iPod, probablemente, usted sea bien versado en cultura musical. Si no tiene que buscar en google para darse cuenta quién es quién en la lista anterior, probablemente, usted entiende el rol de la iglesia emergente. Estamos buscando un Pastor líder que pueda enviar un mensaje que hasta Moisés envidiaría; trabajar con un equipo de la manera en que Larry Brown lo hizo para llevar a los Pistons a una victoria de la NBA este año; ser visionario como Bill Strickland pero darse tiempo para charlar con un chai latte con amigos/compañeros de trabajo/conocidos, sin preocuparse por la agenda del día. De igual modo apreciaríamos si tuviera, al menos, cinco años de experiencia en la cultura de la iglesia emergente y una maestría y/o entrenamiento en seminario. Por favor, envíe su Curriculum junto con un DVD con una participación reciente en una disertación a...” y continuaba de manera similar. 

Por lo tanto, si analizamos el aviso, el Pastor debe tener formación académica elevada, haber estado viviendo o comunicándose con la generación emergente por cinco años, ser “bien versado” visual y musicalmente, y lo más importante “estar al día”; también estar al tanto de lo que es “hoy”, la última tecnología. Ahora, si ustedes están leyendo esto en un futuro cercano y se preguntan qué es un iPod o un DVD, entonces ustedes son los emergentes del futuro, así que, tomen nota de lo que estoy a punto de decirle pues, sin lugar a dudas, la cultura persiste en su gran avance, siempre hacia adelante a medida que nos acercamos al tiempo del fin. 

Dé un vistazo a cualquier bloque de tiempo de 25 años desde la Segunda Guerra Mundial, más aún, dé un vistazo al último cuarto del siglo y analice ¿cómo manejó la iglesia el cambio? ¿Cúan hábil fue la iglesia para llegar a la gente? ¿La ha llevado la derrota a llevar a cabo las cobardes tácticas de la guerrilla del viejo movimiento clandestino, o al contrario, es elocuente, relevante y poderosa en términos espirituales? ¿Está influenciando a la cultura actual con expresiones revolucionarias? ¿Está el Evangelio, acaso, llegando a sus contemporáneos en su lugar de trabajo? O ¿Está el Israel de Dios sollozando y orando por el juez diestro o zurdo, para que los guíe fuera de la opresión? Donde quiera que usted se encuentre en el tiempo en este momento, ¡oro para que la tierra desborde de hombres como Moisés, hermanos como Josué y hermanas de la talla de Débora y con la fuerza de Jael! Pero, lo dudo. 

Mayormente, estamos entre los muchos miles arrojados del ejército de Gideón por haber depuesto nuestras armas, por habernos puesto de rodillas como perros y haber lamido la leche rala igual que tantos tristes gatos hogareños. Sí, lo somos. Parece que la iglesia culturalmente ausente ha dejado una enfermedad en “la voz del pueblo”. Una enfermedad de ampollas faltas de contenido, vacías de la verdad absoluta y poderosa. ¡Que Dios nos ayude! 

Si usted está leyendo esto en el futuro, si está realizando alguna investigación histórica quizá, sobre estas generaciones que lamieron el agua a comienzos del siglo XXI, entonces aprendan de nosotros y, también, quizá ¿sientan pena por nosotros? Dios los ampare si desde el cielo escuchas los ecos de nuestras débiles voces hablándoles y diciéndoles, “aprendan de las grandes calamidades de nuestra terrible y mezquina ceguera. Si los hemos abandonado en una tierra de gigantes y fortalezas de muros altos, entonces, por favor, perdónennos y aprendan de nuestros errores. No repitan nuestras malas acciones”. 

Finalmente, ahora mismo sin embargo, ¿qué hay de ti mi amigo y qué hay de tu iglesia? ¿Estás creciendo, prosperando, estudiando los contornos de la cultura emergente y saltando en amor, justo al centro de la oscuridad, con tu espada esgrimida en alto, desafiando y cambiando los corazones arruinados que viven en la confusión de la voz del pueblo? ¿O eres como una vieja bestia peluda y enjaulada, deambulando alrededor de tus débiles y pequeños confines en una repetición lamentable y enferma? 

Dios es el Yo Soy. Él es el Dios del eterno presente. Es el Dios de los vivos y no de los muertos, del ahora y no del pasado. Así que, iglesia de Dios, actualiza hoy tus pensamientos y también tu visión. ¡Renovarse o morir! 

Reflexiona: “Bajó entonces Jacob a Egipto, y allí murieron él y nuestros antepasados.” Hechos 7:51

Ora: Oh Gran Yo Soy, Señor de todos y Santo Jesús, no dejes que sea responsable por la sangre de esta generación, porque he fallado en poner atención a Tu siempre presente Voz. Ten hoy misericordia de nosotros Tu iglesia, Oh Dios. En el nombre de Jesús. Amén.