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Susurros Nocturnos - 20 de Junio, 2016

  • 2016 Jun 20
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Jun 20 Escapando de los agujeros negros

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Jeremías 38:6 

Ellos tomaron a Jeremías y, bajándolo con cuerdas, lo echaron en la cisterna del patio de la guardia, la cual era de Malquías, el hijo del rey. Pero como en la cisterna no había agua, sino lodo, Jeremías se hundió en él.

Escapando de los agujeros negros

Mi padre a menudo entraba en mi habitación y gritaba “¡Recoge este desorden!, ¡Esto se parece al agujero negro de Calcuta!”. Cuando entré en la Marina Británica, la inspección a cubierta que realizaba el NCO (Oficial no comisionado) principal le hacía emitir un grito similar. “¡Recoge este desorden! ¡Esto aquí se parece al agujero negro de Calcuta!” ¡Por supuesto que he omitido el colorido prefijo que los NCO a menudo le añaden a tales autoritarias observaciones! Cualquier cosa que fuese ese agujero de Calcuta, de seguro no era muy agradable; más bien parecía encontrarse muy por debajo de los estándares y por lo tanto, era completamente inaceptable. 

Ya sea un mito o un hecho exagerado, “el 20 de junio de 1756, la comandancia de la Compañía Británica de las Indias Orientales fue atacada por las fuerzas anti-británicas de Suraj-ud-Daula, el nawab (comandante) de Bengala. Por solamente una noche, 146 soldados fueron llevados a la fuerza a la prisión militar de Fort William que consistía en una pequeña habitación. Esta habitación medía 18 pies de ancho por 18 pies de largo, por la que la temperatura subió muchísimo y solamente unos pocos prisioneros recibieron una pequeña cantidad de agua. Como consecuencia muchos de ellos murieron y otros que estaban muy débiles como para permanecer de pie, fueron aplastados por otros que se desmayaban. Al amanecer solamente 23 prisioneros quedaban con vida. La cárcel se hizo famosa como El Agujero Negro de Calcuta”. 

Aunque tu Padre te haya mandado a Dotán, mira a tu alrededor, José. ¿Dónde estás ahora? ¿En un pozo sin hermanos? Mira a tu alrededor Jeremías, Susana, Harry, Zeb, ¿Estás en un pozo también? Mira a tu alrededor y si de verdad dices “Esto se parece al agujero negro de Calcuta” ¡entonces sí que estás metido en problemas! Has tratado de salir, sin duda, pero sigues resbalando y cayendo al fondo. Admítelo amigo, ¡no puedes salir por ti mismo de este pozo! 

La buena noticia es que Dios es especialista en sacar gente de agujeros negros. Me atrevería a decir que El, quien es la Luz , tiene el poder para arrancarnos de las desesperadas fuerzas gravitacionales de estos lugares traga-almas. 

La solución es sencilla y consta de tres pasos: 

1) Grita
2) Espera, y
3) ¡Acepta toda la ayuda que te ofrezcan!

Clama al Señor para que venga a salvarte, para que venga a sacarte de donde estés. Espera y mira hacia arriba, repito: ¡espera y mira hacia arriba! Porque la ayuda ya viene. En el caso de Jeremías, había otros trabajando por él para sacarlo, aun cuando él no sabía nada de esto. Al final, sus amigos hicieron una cuerda de ropas viejas y le dijeron que se la pusiera debajo de sus brazos para que ellos lo pudieran halar. El aceptó toda la ayuda que le ofrecieron. 

Por lo tanto amigos, si ustedes están hoy en un pozo negro y sin hermanos, sigan gritando y mirando hacia arriba. La ayuda viene en camino. ¡No me cabe ninguna duda! 

Medita: “Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme. Puso en mis labios un cántico nuevo, un himno de alabanza a nuestro Dios. Al ver esto, muchos tuvieron miedo y pusieron su confianza en el SEÑOR.” Salmos 40:2-3 

Ora: Este pozo es un pozo en este momento presente. Quizás me aguarden palacios o prisiones. Sin embargo, oh Señor mi Dios, hazme un libro viviente, un poderoso proclamador de esta gran verdad, que es que ¡El Señor salva! ¡Amén!

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