¿Vale la Pena la Adoración?

No dejemos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortémonos unos a otros. Hebreos 10:25, NIV

¿Alguna vez has visto algo como esto en tu casa? Después de caer bajo la convicción profunda del sermón del pastor, titulado "El altar de familia podrá salvar a su familia", Papá alza su valentía y anuncia: "Esta noche después de la cena, tendremos devociones familiares." Más tarde, después de terminar sus espaguetis, empuja su plato a un lado, trae la Biblia familiar de 10 libras y dice: "Todos por favor siéntense derechos y escuchen con atención. Es la hora de la alabanza familiar".

Lanzando una mirada suplicante a Mamá, le pregunta: "Cariño, ¿comenzarías con un coro de alabanza?" Después de un intento de canción débil – durante el cual Tomás, de siete años de edad, exclama: "Este ruido me está haciendo doler la cabeza!" – Papá ya está sentado en posición vertical y se tensa.

"Bien, ahora vamos a leer algunas Escrituras. ¿Qué mejor lugar para empezar que los tres primeros capítulos del Génesis?" Luego procede a leer la extensa selección.

"¿Alguien tiene algún comentario?", pregunta papá. Un largo silencio sigue. Tomás mete la cara en el vaso de agua y trata de beber por la nariz, causando a Cristina, de cinco años, que se ría. "¡Basta ambos!" Exclama mamá. "¿No ven que papá está siendo espiritual?"

"Papá, tengo un montón de tareas", dice Carlos, el adolescente de la familia. "¿Podemos terminar con esto?"

"Bueno, ¿Qué pasa con el Génesis, todo ustedes?  Vamos. ¿Algunos comentarios?" Papá pregunta, alzando la voz. Sintiéndose desesperado, mira a Mamá. Rápidamente ella aparta los ojos. Finalmente, Carlos lanza un tema de conversación: "¿Qué piensas que Dios estaba haciendo antes de que comenzara la Biblia?"

"No tengo ni la más remota idea", dice papá. "Vamos a orar."

Voy a compartir algunas ideas alentadoras para devociones familiares mañana, pero por ahora permítanme decir esto: Al menos, esta familia está haciendo el esfuerzo. Sé que las devociones familiares pueden causar bastante estrés y duda. Pero no dejes que los momentos difíciles nos impidan congregar.