Crosswalk.com

Alimento Diario - 13 de Noviembre

  

 

Cosas que valen la pena

Sean, pues, aceptables ante ti mis palabras y mis pensamientos, oh Señor, roca mía y redentor mío. Salmo 19:14

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial se dio un gran banquete. Muchas personas  hablaron largo y tendido, pero ninguna pudo superar la perorata del maestro de ceremonias quien, luego de hablar y hablar, anunció: “Damas y caballeros, nuestro Ministro de Relaciones Exteriores, quien dará su discurso”.

El Ministro se paró cerca del micrófono, y dijo en forma solemne: “Queridos amigos, ya que se me ha pedido que dé un discurso, y dado que restan unos pocos minutos, sólo tengo para decir: Buenas noches”. Y con ello se sentó, siendo aplaudido por todos los presentes.

Al hacer eso, el Ministro de Relaciones Exteriores demostró estar de acuerdo con la placa que recientemente vi en la oficina de un hombre de negocios cristiano. En ella está grabado: “Señor, con cosas que valgan la pena mi boca llena, y cuando haya hablando suficiente, por favor ciérrala”.

¡Qué buena idea! Es una idea que Dios comprende y utiliza.

A diferencia de mi, usted y tantas otras personas que pareciera que siempre hablamos sin escuchar, cuando Dios habla, habla sobre cosas que valen la pena. Con la franqueza y honestidad que no se ven con frecuencia en este mundo de hoy, el Señor nos deja saber lo que necesitamos saber.

Lo primero en la lista es el conocer al Salvador que con su vida pagó el precio exigido para rescatarnos y así obtener nuestra salvación.

Lo que nos lleva a ese punto de la devoción donde podemos pedir a Dios sus bendiciones.

ORACIÓN: Padre celestial, con cosas que valgan la pena mi boca llena, y cuando haya hablando suficiente, por favor ciérrala. En el nombre de Jesús. Amén.

© Copyright 2010 Cristo Para Todas Las Naciones  

CRISTO PARA TODAS LAS NACIONES 
660 Mason Ridge Center Dr. 
St. Louis, MO 63021 
1-800-972-5442 
camino@lhm.org 
www.paraelcamino.com