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Marcados por la alegría- Primeros15 - 5 de Septiembre


Tema de la Semana: Viviendo para el Cielo

Como hijos de Dios se nos ha dado un nuevo hogar y una nueva esperanza. Que esta semana tu corazón se apasione con la alegría y el propósito de poner en práctica el mandamiento de Dios de vivir para el cielo: “Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria”. Colosenses 3:1-4

Marcados por la alegría

Pasaje Bíblico:“La esperanza de los justos es alegría, pero la expectación de los impíos perecerá”. Proverbios 10:28 LBLA

Devocional:

C.S. Lewis dijo: “Toda alegría enfatiza nuestro estatus de peregrinos; siempre recuerda, atrae, despierta el deseo. Nuestras mejores posesiones son carencias”. Como peregrinos en el camino hacia la comunión sin límites con nuestro Padre celestial, estamos llamados a estar marcados por un gozo sustentador y trascendente. Nuestro Dios es un Dios de alegría. Él es el creador de la diversión y el dador de la vida abundante. Anhela que sus hijos prueben y vean su bondad (Salmo 34:8). Él anhela que abramos nuestros corazones, abandonemos las preocupaciones de este mundo y recibamos la alegría que viene de vivir para el cielo.

Romanos 14:17 dice: “Porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas, sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo”. El Salmo 16:11(LBLA) dice: “Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre”. Proverbios 10:28 (LBLA) dice: “La esperanza de los justos es alegría, pero la expectación de los impíos perecerá”. Servimos a un Rey alegre. No hay mayor gozo que vivir en la plenitud de relación que tenemos con Cristo. Vivir para el cielo es deshacerse del peso que nos enreda con la depravación de este mundo y buscar el gozo constante que desciende del cielo para llenar nuestros corazones.

Nuestro Padre se preocupa profundamente por los problemas de este mundo. Él llora por los perdidos, se enoja por las obras del enemigo y se siente profundamente triste cuando elegimos las formas fugaces e insatisfactorias del mundo en lugar de sus planes perfectos y agradables. Pero en medio de todas sus emociones, él está felizmente expectante por lo que está por venir. Él ve la depravación y las heridas y celebra que un día pronto todo será redimido. Él está eufórico por el día en que enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas [habrán] dejado de existir”. (Apocalipsis 21:4). Hay un gozo profundo que disponible para nosotros de este lado del cielo si le permitimos que nos llene con su perspectiva.

Santiago 1:2-4 dice: Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada”. Si permitimos que el Señor redima los problemas y pruebas que soportamos en esta vida, comenzaremos a dar el fruto de la alegría en medio de cualquier circunstancia. La alegría inquebrantable es nuestra porción. El deseo de nuestro Padre es hacernos un pueblo marcado por el gozo del cielo. Tómate hoy un tiempo en la oración guiada para deshacerte de todo lo que te impide experimentar el gozo del Señor. Descansa en su presencia y busca su corazón. Que hoy puedas ser un hijo marcado por el gozo de tu Padre celestial.

Guía de Oración:

1. Medita sobre la importancia de alegría y sobre el hecho de que está disponible para ti. Permite que la Biblia llene tu corazón con el deseo de buscar la alegría permanente.

“Ustedes saldrán con alegría y serán guiados en paz. A su paso, las montañas y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo y aplaudirán todos los árboles del bosque”. Isaías 55:12

“Porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas, sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo”. Romanos 14:17

2. ¿Qué te impide experimentar la alegría? ¿Qué te está pesando hoy? Pide la ayuda del Señor para deshacerse de lo que te está robando tu alegría. Pídele que te guíe por un camino de alegría inalterable.

“Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada”. Santiago 1:2-4

“En él se regocija nuestro corazón, porque confiamos en su santo nombre”. Salmo 33:21

3. Tómate un tiempo para descansar en la presencia de tu Padre y busca su corazón. Pídele que comparta contigo su perspectiva para tu vida. Pídele que te ayude a ocuparte solo de las cosas que le importan a él.

“Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre”. Salmo 16:11 LBLA

“Tú has hecho que mi corazón rebose de alegría, alegría mayor que la que tienen los que disfrutan de trigo y vino en abundancia”. Salmo 4:7

C.S Lewis también dijo: "La alegría es el asunto serio del cielo". No debemos ser frívolos con respecto a nuestra alegría. Estar marcado por la alegría es permitir que el Espíritu Santo fructifique en nosotros. Cuando tenemos un gozo genuino en medio de pruebas y problemas, declaramos al mundo la inmutable y tangible bondad de nuestro Padre celestial. Cuando enfrentamos los desafíos con alegría, declaramos con nuestras actitudes la esperanza que tenemos por lo que ha de venir. Busca la alegría de todo corazón y declara con tu vida los principios del reino de Dios para que otros puedan restaurar la relación con su Creador.

Lectura Complementaria: Salmo 16

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