Crosswalk.com

Vivir Honestamente - Primeros15 - 15 de Abril


Tema de la Semana: Honestidad

La honestidad es más que las palabras que decimos, es una postura del corazón. No fuimos hechos para tratar de ser algo que no somos. Dios nunca nos pide que mantengamos las apariencias. Él anhela que tengamos el coraje de ser vulnerables, que estemos tan fundados en su amor incondicional que vivamos honestamente. Que esta semana puedas experimentar nuevos niveles de paz y alegría a medida que descubrimos lo que hay en el corazón de Dios con respecto a la honestidad.

Vivir Honestamente

Pasaje Bíblico: 

“Si alguien se cree religioso, pero no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo, y su religión no sirve para nada”. Santiago 1:26

Devocional: 

No hay un sustituto para la paz y la alegría de vivir honestamente. Cuando el amor incondicional de tu Padre celestial te brinda el coraje para ser verdaderamente tú mismo, se alivia la presión y el estrés de mantener las apariencias. Y cuando estás libre de mantener las apariencias, tienes tiempo y energía para dedicarte a lo que es real, lo que es eterno.

Santiago 1:26 dice: “Si alguien se cree religioso, pero no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo, y su religión no sirve para nada”. ¿Sabías que eres capaz de engañar a tu propio corazón? Santiago hace una declaración increíblemente fuerte aquí. ¿Cómo podría ser inútil mi religión simplemente por decir una pequeña mentira aquí o allá? ¿Cómo podría un poco de engaño en mi corazón anular y dejar sin validez mi religión?

Este versículo ilustra cuán importantes son nuestros corazones para Dios. 1 Samuel 16:7 dice: “La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón”. Tu religión es tan valiosa como verdadera. Tus aspectos externos como por ejemplo tus palabras, acciones y apariencia, son muy valiosas ya que son como un verdadero reflejo de tu corazón.

Santiago está hablando aquí a aquellos que piensan que lo que dicen y hacen los define. Está hablando con aquellos que creen que su valor e identidad están envueltos en sus buenas obras. Pero Dios pone de cabezas este paradigma mundano. Él valora las acciones hechas de corazón. Él valora las apariencias que reflejan la belleza en nuestros corazones. Él valora las palabras que provienen de un lugar de profunda honestidad y vulnerabilidad. Él valora la religión que es el fruto de su Espíritu amando, guiando y llenando nuestros espíritus.

Al cerrar esta semana, con honestidad tómate el tiempo para evaluar de verdad si estás engañando a tu propio corazón. ¿Estás buscando lo que es externo para definirte? ¿Te ves a ti mismo en directa relación con lo que haces o tus acciones son el resultado de quién eres en Cristo? Que tu tiempo se llene con la bondad amorosa de tu Padre celestial y la clara revelación del Espíritu Santo.

Guía de Oración: 

1. Medita en lo que dice la Biblia acerca de vivir honestamente.

“Si alguien se cree religioso, pero no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo, y su religión no sirve para nada”. Santiago 1:26

“La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón”. 1 Samuel 16:7

2. ¿Estás buscando lo que es externo para definirte? ¿Te ves definido por lo que haces o tus acciones son el resultado de quién eres en Cristo?

3. Toma tiempo para recibir revelación acerca de cómo te ve Dios. Deja que te muestre lo mucho que valora lo que ya eres. Deja que te revele su gracia y amorosa bondad. Tómate el tiempo para descansar en una revelación fresca de su amor y gracia.

Vivir honestamente es valorar lo que Dios valora. Solo al encontrar en forma consistente el valor que Dios le da al corazón podemos comenzar a vivir por lo que realmente somos en lugar de trabajar para convertirnos en lo que creemos que debemos ser. Solo al vernos a nosotros mismos como lo hace Dios valoraremos la maravillosa identidad que tenemos como hijos e hijas. Que tu vida cambie para siempre al valorar la honestidad por encima de la apariencia. Que encuentres la libertad y el descanso en los sentimientos inmutables de tu Padre celestial.

Lectura Complementaria: Santiago 1

Haga clic aquí para visitar la página de Primeros15