Acts 14

En la lectura de hoy:

Pablo y Bernabé en Iconio; Pablo es apedreado en Listra y vuelve a Antioquía; el viaje con Silas; la visión de Pablo para ir a Macedonia; la conversión de Lidia y del carcelero de Filipos

En casi todos los lugares adonde Pablo y Bernabé fueron, «los judíos y los gentiles, juntamente con sus gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos» (Hechos 14:5). En Iconio, unos 144 kilómetros al este de Antioquía de Pisidia, una violenta oposición otra vez surgió cuando Pablo les dijo que Jesús era el Mesías predicho por los profetas. Él se fue de Iconio y viajó unos 33 kilómetros hasta Listra donde fue atraído a un hombre inválido. «Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo» (14:9-10). Al ver esta sanidad milagrosa, la gente estaba convencida que «dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros» (14:11). Pero Pablo y Bernabé se opusieron firmemente a ser hechos objetos de cultos idólatras (14:12-18).

Después de este evento, «vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe» (14:19-20) donde hicieron muchos discípulos.

Después, Pablo hizo una breve referencia de sus sufrimientos por causa de Cristo, diciendo: «Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios» (14:22; ver 9:16). Donde quiera que encontramos un avivamiento espiritual y hay personas que se están salvando, sin excepción, Satanás buscará la forma de interrumpir, desanimar, y destruir su efecto. Así, que nosotros no debemos de sorprendernos cuando, después de nuestros mejores esfuerzos para servir al Señor, Satanás tratará de desanimarnos por medio de la opresión y aun por los disgustos con las personas de quienes esperábamos la animación. Pablo, el hombre que Dios eligió para escribir gran parte del Nuevo Testamento, tuvo que enfrentarse a muchos peligros; pero aun pudo escribir: «Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (Filipenses 4:12-13).

Pensamiento para hoy:

Para ser guiados a toda la verdad, tenemos que leer y obedecer toda la Verdad.

Versículo de la semana para aprender de memoria: Romanos 6:13