Ezekiel 1

En la lectura de hoy:

La visión de Ezequiel sobre el control de Dios sobre los asuntos mundiales; el llamamiento de Ezequiel; las advertencias sobre el juicio venidero

Como cautivo de Nabucodonosor y viviendo lejos de la tierra prometida, Ezequiel no podía ofrecer sacrificios a Dios según su ley. Pero, le dio gran gozo a Ezequiel cuando «vino Palabra de Jehová al sacerdote Ezequiel . . . (y) vino allí sobre él la mano de Jehová» (Ezequiel 1:3).

En la primera visión de Ezequiel « venía del norte un viento tempestuoso, y una gran nube, con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente, y en medio de ella la figura de cuatro seres vivientes. Y esta era su apariencia: había en ellos semejanza de hombre» (1:4-5). Los querubines (seres vivientes angélicos) estaban cumpliendo la perfecta voluntad de Dios.

Cada uno de los cuatro querubines tenían alas y manos y cuatro diferentes caras. Estos seres celestiales representan a Cristo, tal y como es presentado en los cuatro evangelios. La cara de león representaba el gobernador en el reino de los animales, y simboliza la real y suprema majestad de Jesucristo el Rey, tal y como lo presenta el evangelio según Mateo. La cara de buey representaba el animal domesticado más valioso, y simboliza la fuerza y el servicio paciente de Jesucristo, el Siervo de Dios, tal y como lo presenta el evangelio según Marcos. La cara de hombre representaba la humanidad de Cristo, y simboliza el Hombre perfecto, completamente humano, y aun completamente divino, tal y como lo presenta el evangelio según Lucas. La cara de águila representaba la admirable habilidad superior de poder subir a los cielos velozmente sobre todos los enemigos de la tierra, y simboliza la Deidad de Jesucristo, tal y como lo presenta el evangelio según Juan. La rapidez del águila también representa a Jesucristo por su habilidad que rápidamente protege, provee, o juzga. Desde que los querubines podían mirar simultáneamente en todas las direcciones, ellos estaban bien preparados para obedecer al instante la voluntad de Dios en cualquier dirección de vuelo con rapidez.

Los querubines se paraban al lado de las ruedas en medio de ruedas (1:16) donde una rueda giraba hacia el norte-sur y la otra hacia el este-oeste, y así no era necesario girar las ruedas en ninguna dirección. Y los querubines «No se volvían cuando andaban, sino que cada uno caminaba derecho hacia adelante» (1:9,12,17).

El Señor siempre está preparado para proteger y dirigir las vidas de Su pueblo. No sólo los rescató de Babilonia y de la adoración a los ídolos, pero también les proveyó con Su Palabra como la acción de guiar para el oportuno socorro. «Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» (Lucas 19:10).

Pensamiento para hoy:

A pesar de nuestras circunstancias difíciles, vamos a confiar en el Señor para que todas las cosas nos ayuden a bien.

Lectura opcional: Apocalipsis 6

Nota: El Camino Biblico cubre el Antiguo Testamento con y un comentario en un periodo de nueve meses, de Enero hasta Septiembre. Cada día durante este mes hay una opcion de leer un capítulo del Nuevo Testamento. Pues, el lector puede ir através del Nuevo Testamento dos veces usando el plan del Camino Biblico.

Versículo de la semana para aprender de memoria: Proverbios 3:1-2