Proverbs 8

En la lectura de hoy:

Los beneficios de la sabiduría; el sabio y el necio son comparados

Nada en esta vida puede ser más atesorado, y sin precio, que conocer la Palabra de Dios. Tal y como Salomón le habló estas palabras a su «hijo», Dios nos está hablando a nosotros como a «hijos». «Justas son todas las razones de Mi boca; no hay en ellas cosa perversa ni torcida. Todas ellas son rectas al que entiende, y razonables a los que han hallado sabiduría. Recibid Mi enseñanza, y no plata; y ciencia antes que el oro escogido. Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella» (Proverbios 8:8-11).

¿Es alguna sorpresa que Satanás busca sobre todas las cosas evitar que el creyente lea la Palabra que Dios ha escrito, la cual nos guía a conocer y a poder discernir el bien del mal? Cuando lo primero que consideramos es el amor, la lealtad, y nuestro servicio al Señor, somos guiados a la obediencia de Su Palabra.

«El temor de Jehová (un profundo e impresionante respeto) es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia» (9:10). Esta sabiduría y entendimiento cubre cada aspecto de nuestra vida e incluye: la vida física, la vida espiritual, la vida financiera, y el buen estado de la vida social. «El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco. Conmigo está el consejo y el buen juicio; Yo soy la inteligencia; Mío es el poder . . . Yo amo a los que Me aman (la sabiduría), y Me hallan los que temprano (sinceramente) Me buscan. . . . Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan Mis caminos. . . . Porque el que Me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová. Mas el que peca contra Mí, defrauda su alma; todos los que Me aborrecen aman la muerte» (8:13-14,17,32,35-36).

La diferencia básica entre la persona sabia y la necia está en el uso que cada una le da al tiempo, a sus talentos, y a las posesiones materiales. Cuando nosotros confiamos en Dios y en Su Palabra, eso resultará en una preciosa obediencia a Él y a lo que Dios quiere que hagamos con nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestras posesiones (3:5-6).

Siempre estamos en uno de dos caminos en nuestra jornada por la vida. El camino que los sabios siguen es estrecho y mucho más difícil, pero trae satisfacción, paz, y vida eterna. Sin embargo, el camino ancho de los necios inevitablemente les guía a la vanidad y últimamente al lago de fuego eterno. «Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego» (Apocalipsis 20:14-15).

Pensamiento para hoy:

El descuidarse de ayudar a otros es motivado por el egoísmo.

Lectura opcional: Tito 3

Versículo de la semana para aprender de memoria: Gálatas 6:9