Isaiah 10

En la lectura de hoy:

Asiria sería quebrantada; la promesa de la restauración de Israel; Cristo, el Vástago; la acción de gracias por las misericordias de Dios; la ruina de Babilonia es predicha; Israel será preservado

Hablando sobre la venida de Jesucristo a la tierra y Su glorioso reino milenario, Isaías profetizó así: «Y reposará sobre Él el Espíritu de Jehová; Espíritu de sabiduría y de inteligencia, Espíritu de consejo y de poder, Espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. . . . No harán mal ni dañarán en todo Mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar. Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y Su habitación será gloriosa» (Isaías 11:2, 9-10). La promesa, hecha por Isaías, del Gobernador que vendría del linaje de Isaí, abarca mucho y habla con anticipación de un cielo nuevo y una tierra nueva que han de venir. «Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad Su Nombre, haced célebres en los pueblos Sus obras, recordad que Su Nombre es engrandecido. Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel» (12:4-6).

Isaías, el profeta, también miró más allá de la derrota de Asiria al futuro cuando Babilonia llevaría al pueblo de Judá al cautiverio. Y de un modo admirable, unos 180 años antes que pasara, también predijo la derrota y la destrucción de Babilonia. Isaías profetizó: « . . . Babilonia, hermosura de reinos y ornamento de la grandeza de los caldeos, será como Sodoma y Gomorra, a las que trastornó Dios» (13:19-20). En sorprendente contraste, Isaías profetizó la restauración futura de Israel: «Porque Jehová tendrá piedad de Jacob, y todavía escogerá a Israel, y lo hará reposar en su tierra; y a ellos se unirán extranjeros, y se juntarán a la familia de Jacob. Y los tomarán los pueblos, y los traerán a su lugar . . . » (14:1-2).

Hasta ese día, vamos a decir junto con Isaías: «He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová. . . . Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación. Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad Su nombre, haced célebres en los pueblos Sus obras, recordad que Su nombre es engrandecido. Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra . . . » (Isaías 12:2-6).

Pensamiento para hoy:

El amor de nuestro Señor es inagotable.

Lectura opcional: Hebreos 11

Versículo de la semana para aprender de memoria: Gálatas 6:10