Deuteronomy 17

En la lectura de hoy:

La muerte de los idólatras y la obediencia a los que están en autoridad; las ofrendas para los sacerdotes y los levitas; las prácticas idólatras; la profecía en cuanto a la venida de Cristo; las ciudades de refugio

Moisés profetizó diciendo: «Profeta de en medio de ti (Jesucristo), de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a Él oiréis . . . Y Jehová me dijo . . . pondré Mis Palabras en Su boca, y Él les hablará todo lo que Yo le mandare». (Deuteronomio 18:15,17-19). El profeta Jeremías también profetizó sobre el pacto que Dios iba a hacer con Su pueblo durante los postreros días (Jeremías 31:31-34).

Un día, hablando con sus críticos, Jesús les dijo que Moisés y las Escrituras eran las que daban testimonio de Él: «Porque si creyeseis a Moisés, Me creeríais a Mí, porque de Mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a Mis Palabras?» (Juan 5:46-47).

Jesucristo declaró delante de Poncio Pilato: «Mi reino no es de este mundo . . . » (18:36), que quiere decir que Su reino no es de origen terrenal, pero que es un reino espiritual que no tiene fin (18:36). En el día de Pentecostés, el apóstol Pedro con denuedo declaró que Jesucristo había cumplido las profecías de Moisés, cuando dijo: «Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a Él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel Profeta, será desarraigada del pueblo. Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días» (Hechos 3:22-24; ver Deuteronomio 18:18-19). El Profeta del cual habló Moisés es Jesucristo, quien nos dijo: «Yo soy la Luz del mundo; el que Me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la vida» (Juan 8:12).

El escritor del libro de Hebreos escribió: «El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?» (Hebreos 10:28-29).

Pensamiento para hoy:

Jesucristo puede salvar perpetuamente a todos los que vienen al Padre por medio de Él, y está siempre para interceder por ellos.

Lectura opcional: Lucas 22

Versículo de la semana para aprender de memoria: Filipenses 2:13