2 Kings 18

En la lectura de hoy:

El reino de Ezequías; Asiria ataca a Judá; Ezequías y la oración de Isaías; el restablecimiento milagroso de Ezequías

«En el tercer año de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, comenzó a reinar Ezequías hijo de Acaz rey de Judá. Cuando comenzó a reinar era de veinticinco años, y reinó en Jerusalén veintinueve años. . . . Hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre» (II de Reyes 18:1-3). Cuando Ezequías llegó a ser rey, él no hizo las obras de su malvado padre Acaz, al contrario, él creyó a los profetas de Dios, incluyendo al menos popular, Miqueas. Ezequías no solamente se benefició del ministerio de Miqueas, pero también recibió mucho ánimo espiritual del profeta Isaías. «Él quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera . . . (en) Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. Porque siguió a Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés» (18:4-6).

Ezequías guio a la nación a guardar la Pascua y renovar el pacto con Jehová. «Hubo entonces gran regocijo en Jerusalén . . . » (II de Crónicas 30:26-27). Las reformas espirituales bajo Ezequías siguieron con una gran reorganización de la administración completa de los acontecimientos religiosos y de la vida cotidiana del reino. De Ezequías aprendemos que el pueblo es bendito, y las oraciones son contestadas, cuando la Palabra de Dios es obedecida.

La mayor oposición a las reformas bajo Isaías, Miqueas, y Ezequías no vino del mundo pagano alrededor de Judá, sino de los falsos profetas que estaban adentro de su mismo país, y también de los que adoraban a los ídolos que habían sido introducidos mucho antes por el rey Salomón.

Muchos líderes religiosos hoy en día parecen que no hacen nada para animar al pueblo a abandonar sus pecados, a vivir vidas santas, y a leer la Biblia. Pero, al contrario, ellos predican sólo lo que satisface a los deseos físicos. Otros gritan: Hay que cooperar con la mayoría, hay que participar, hay que ser tolerante, no se puede ser extremista, hay que estar en honda con los tiempos modernos, no se debe ofender a nadie, dejemos que cada uno crea lo que mejor le parece. Pero aun vemos los pocos fieles del Señor que batallan diariamente para ser « . . . irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual (resplandecen) como luminares en el mundo» (Filipenses 2:15-16).

Pensamiento para hoy:

No es suficiente estar viajando aquí en esta tierra como peregrinos, también tenemos que estar en el camino angosto que nos lleva al cielo.

Lectura opcional: Romanos 11

Versículo de la semana para aprender de memoria: II de Corintios 5:21