Sólo Cree

En muchas oportunidades hemos estado pidiendo algo a Dios y no hemos visto respuestas. Aparentemente Dios no nos respondió o no concedió nuestra petición.
 
Sin embargo, ¿Hemos hecho algo para que eso suceda? No digo que ayudemos a Dios, porque Él es suficientemente poderoso para obrar, pero a veces Dios nos demanda pasos de fe.
 
Hay una historia conocida sobre un alpinista, quien desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía después de años de preparación. Como quería  toda la gloria para él solo,  decidió subir sin sus compañeros.
 
Empezó a escalar y se fue haciendo cada vez más tarde y en lugar de acampar, decidió  seguir subiendo, firmemente decidido a la cima. Llegó  la noche y ya no se podía ver absolutamente nada.
 
El alpinista siguió  subiendo  por un acantilado  y  a sólo 100 metros de la cima, se resbaló y empezó a caer  por los aires a una velocidad acelerada.  En esos terribles  momentos  pasaron por su mente todos los hermosos recuerdos de su vida y también aquellos  momentos que hubiera deseado olvidar. Como se suele decir: su vida pasó ante sus ojos. Estaba seguro de que iba a morir, pero de repente sintió un tirón muy fuerte.
 
La cuerda que iba amarrada a su cintura, y que estaba sujeta a las estacas que había ido clavando mientras escalaba, detuvo su caída.
 
En ese momento decidió pedir ayuda a Dios y empezó a gritar: ¡Ayúdame Dios!
 
De los cielos una voz le contestó: ¿Qué quieres que haga Hijo mío?
 
-        “Sálvame Dios mío”,  respondió el hombre
-        ¿Realmente crees que te puedo salvar? Preguntó Dios
-        “Claro que sí Señor”. afirmó el alpinista
-        Entonces, dijo Dios, corta la cuerda que te sostiene.
 
El hombre, después de pensarlo un poco se aferró más a la cuerda.
 
Cuentan que cuando el equipo de rescate encontró al alpinista colgado, éste estaba muerto, se había congelado. El hombre estaba fuertemente aferrado a su cuerda a sólo dos metros del suelo.
 
Nosotros somos iguales que el alpinista. Nos preparamos, vamos a conquistar nuestro sueño, en el camino, cuando las cosas se ponen difíciles, pedimos a Dios que nos salve y sabemos que puede hacerlo pero nos aferramos a aquello que nos da seguridad y esperamos que Dios pueda reformular el pedido o darnos otra solución menos riesgosa.
 
No hay nada que pueda darte más seguridad o que pueda ser mejor que aquello que Dios te manda hacer. Lo que Él nos pide  es que demos el primer paso de fe, que soltemos aquellas cosas que nos proveen una sensación de seguridad. Quiere que le creamos.
 
Recuerda que vivir con fe no significa que vayamos a tener todas las respuestas. Como dice 2ª Corintios 5: 7  “porque por fe andamos, no por vista”
 
 Anímate a dar el primer paso de fe, sólo cree,  del resto se encarga Dios.
 
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Hebreos 11:1

Haz clic aquí para visitar la página de CVC La Voz

Si necesitas oración o consejería, CVC La Voz tiene personas preparados para recibir ayuda. CVC La Voz Radio Cristiana provee contenido dinámico y relevante diariamente para impactar vidas. Tenemos un grupo dedicado de consejeros listo para recibir su petición de oración, comentarios o preguntas.