Psalms 108

En la lectura de hoy:

La alabanza de David a Dios por Su soberanía sobre las naciones; la oración por el juicio sobre los inicuos; la exhortación para confiar en Dios y no en los ídolos

Cuando Jesucristo ascendió al cielo, Él cumplió las profecías que el Espíritu Santo había anteriormente inspirado a David a escribir: «Jehová (Dios el Padre) dijo a Mi Señor (Dios el Hijo): Siéntate a Mi diestra, hasta que ponga a Tus enemigos por estrado de Tus pies» (Salmo 110:1). Jesucristo citó este Salmo refiriéndose a Sí mismo en Marcos 12:36.

Israel, como nación, rechazó su Rey Mesías. Pero, «(la) piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. . . . (Y) es cosa maravillosa a nuestros ojos. ...Bendito el que viene en el Nombre de Jehová . . . Jehová es Dios, y nos ha dado luz; atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar. Mi Dios eres Tú, y Te alabaré; Dios mío, Te exaltaré. Alabad a Jehová, porque Él es bueno; porque para siempre es Su misericordia» (Salmo 118:22-23,26-29).

Jesús citó este Salmo, diciendo: « . . . ¿Qué, pues, es lo que está escrito: La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo? Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará» (Lucas 20:17-18; Marcos 12:10-11).

El apóstol Pablo citó este Salmo cuando les escribió a los hermanos que estaban en Éfeso: «Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal Piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor» (Efesios 2:19-21).

Después del milagro de sanar al hombre cojo afuera del templo, hablándole al pueblo de Israel: « . . . Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos . . . sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por Él este hombre está en vuestra presencia sano. Este Jesús es la Piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser Cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hechos 4:8,10-12).

Pensamiento para hoy:

El temor se desvanece mientras que confiamos en el Señor cada día.

Lectura opcional:

I de Timoteo 5

Versículo de la semana para aprender de memoria:

Salmos 34:2