Isaiah 1

En la lectura de hoy:

El pecado de la nación; la exhortación de Isaías para el arrepentimiento; el reino venidero de Cristo; el futuro glorioso de Jerusalén

El Señor había escogido a los israelitas para llevar Su Palabra escrita a todas las naciones del mundo. Debe haber sido con un profundo dolor que Dios dirigió a Isaías a escribir: «Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra Mí. El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende . . . (dejaron) a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás» (Isaías 1:2-4). «(Si) no quisiereis y fuereis rebeldes (continuamente), seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho» (1:20).

Al igual que nuestro Padre Celestial, seguramente que fue una gran pena en el corazón del rey David, del gran profeta Samuel, y del piadoso rey Oseas de Judá, pues todos ellos tuvieron hijos que fueron rebeldes y no obedecieron la Palabra de Dios. El Señor nos ha provisto Su Palabra escrita, la cual, por medio de la dirección del Espíritu Santo que mora en nosotros los creyentes, nos enseñará cómo experimentar el gozo del perdón y el rescate de la culpa y la condenación del pecado.

Muchos padres piadosos llevan una pena muy grande en sus corazones al ver sus hijos irse lejos del Señor. Ellos también sienten el dolor tal y como nuestro Padre Celestial se siente sobre los hijos que no están consagrados a Él, pues ni quieren leer la Biblia o adorarle con frecuencia en una iglesia local. Si nuestros hijos tienen éxito o si faltan en llegar a sus propias metas terrenales, cuando lo comparamos, eso trae pocas consecuencias eternas, pues solamente sus logros espirituales traen el verdadero éxito y las recompensas eternas.

Dios en Su gracia nos dice: «Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana» (1:18). Isaías fue llamado para consolar a todos los que eran fieles al Único Santo (1:9). Él profetizó sobre la venida del Rey que iba a reinar en justicia y en paz. Cuando el Mesías venga, «vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará Sus caminos, y caminaremos por Sus sendas. Porque de Sion saldrá la Ley, y de Jerusalén la Palabra de Jehová» (Isaías 2:3).

Pensamiento para hoy:

La continua desobediencia ciega nuestros ojos y endurece nuestros corazones para no cumplir la voluntad de Dios.

Lectura opcional: Hebreos 9

Nota: El Camino Biblico cubre el Antiguo Testamento con y un comentario en un periodo de nueve meses, de Enero hasta Septiembre. Cada día durante este mes hay una opcion de leer un capítulo del Nuevo Testamento. Pues, el lector puede ir através del Nuevo Testamento dos veces usando el plan del Camino Biblico.

Versículo de la semana para aprender de memoria: Gálatas 6:10