Lea Ezekiel 33

En la lectura de hoy:

La destrucción y la restauración de Jerusalén es predicha; la justicia de Dios en sus decisiones; la reprimenda sobre los falsos pastores; la destrucción de Edom

Ezequiel fue llamado por Dios «atalaya (profeta) a la casa de Israel» (y Dios le dijo), «y oirás la Palabra de Mi boca, y los amonestarás de Mi parte» (Ezequiel 33:7). Los israelitas que fueron dejados en Jerusalén, y también los cautivos en Babilonia, ignoraron los avisos de Ezequiel que Dios los iba a destruir si ellos seguían negándose a venir al arrepentimiento de sus caminos pecaminosos.

«Aconteció en el año duodécimo de nuestro cautiverio (en Babilonia) . . . que vino a mí un fugitivo de Jerusalén, diciendo: La ciudad ha sido conquistada» (33:21).

La mayoría de los judíos en Babilonia se quejaron de la muerte horrible que sus familiares sufrieron en Jerusalén y por la destrucción de su patria, pues todo esto era inconsistente con las promesas de Dios para protejerlos, y dijeron: «No es recto el camino del Señor . . . » (33:17). Pero el Señor les respondió: «Cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere iniquidad, morirá por ello. Y cuando el impío se apartare de su impiedad, e hiciere según el derecho y la justicia, vivirá por ello» (33:18-19).

Como predicho por Ezequiel, el juicio inevitable se había cumplido. Entonces el Señor le dijo a Ezequiel que les dijera: « . . . a vuestros ídolos alzaréis vuestros ojos . . . hicisteis abominación . . . (y) sabrán que Yo soy Jehová, cuando convierta la tierra en soledad y desierto, por todas las abominaciones que han hecho» (33:25-29). Todo esto fue realizado tal y como fue profetizado por Ezequiel el día que su esposa murió (24:18,25,26).

El mensaje de Ezequiel proclamó que el vivir en la santidad era la responsabilidad de los israelitas en su pacto de relación con Dios. Este pacto fue rechazado por los que se negaban a alejarse de sus pecados. Igualmente, hoy en día, el deseo de vivir vidas santas no es muy popular con la mayoría de la gente. Dios juzgará a todos los que aman al mundo — «los deseos de la carne» (la gratificación física), «los deseos de los ojos» (la codicia), «y la vanagloria de la vida» (las metas mundanas que tienen prioridades en nuestras vidas) (I de Juan 2:15-17). Tal y como los israelitas, muchas personas quieren vivir solamente en el amor de Dios mientras que al mismo tiempo ignoran Su mandamiento de ser justos. « . . . (Así) como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia (santidad, pureza). . . . Porque el fin de ellas (todo lo vergonzoso) es muerte» (Romanos 6:19,21).

Pensamiento para hoy:

Una conducta pecaminosa nunca puede darnos una satisfacción duradera.

Lectura opcional: Apocalipsis 15

Versículo de la semana para aprender de memoria:

Juan 1:10