Nehemiah 13

En la lectura de hoy:

La lectura de la Ley; el mandato de separarse de los paganos; los diezmos; no es permitido violar el día de reposo; el matrimonio con estranjeros es condenado

Durante la ausencia de Nehemías, la adoración a Dios por los israelitas y la observancia del día de reposo se había casi olvidado. El darse en casamiento con las mujeres idólatras cananeas era algo común. A cabo de un tiempo, Nehemías otra vez le pidió « . . . permiso al rey para volver a Jerusalén» (Nehemías 13:6-7). Él estaba muy agobiado porque el pueblo se había descuidado de la ley, y entonces tomó medidas drásticas para hacer que la nación volviese a Dios. «Aquel día se leyó en el libro de Moisés, oyéndolo el pueblo, y fue hallado escrito en él que los amonitas y moabitas no debían entrar jamás en la congregación de Dios» (13:1).

Los mayores pecados fueron cometidos por aquellos que estaban en posiciones más nobles como líderes espirituales. « . . . (El) sacerdote Eliasib . . . había emparentado con Tobías. . . . Y uno de los hijos de Joiada hijo del sumo sacerdote Eliasib era yerno de Sanbalat horonita» (13:4,28). Otros sacerdotes también se habían casado con mujeres cananeas.

Añadiéndole a estos pecados, Nehemías descubrió el mal que « . . . Eliasib por consideración a Tobías, haciendo para él una cámara en los atrios de la casa de Dios» (13:7). Esto no solamente era prohibido por Dios (Deuteronomio 23:3-4), pero Tobías en tiempos pasados se había opuesto a la obra de Nehemías (Nehemías 2:10,19; 4:3-8; 6:17-19). Nehemías dijo: « . . . arrojé todos los muebles de la casa de Tobías fuera de la cámara . . . (entonces) reprendí a los oficiales, y dije: ¿Por qué está la casa de Dios abandonada?» (13:8,9,11). La razón fue que «los nobles de Judá» habían transgresado la Ley casándose con mujeres paganas, y por consiguiente « . . . (contaminaban) el sacerdocio» (13:29).

Nehemías continuó sus reformas mientras que se tenía que enfrentar a mucha oposición. Él amonestó al pueblo sobre los matrimonios con los cananeos: «No daréis vuestras hijas a sus hijos, y no tomaréis de sus hijas para vuestros hijos, ni para vosotros mismos. ¿No pecó por esto Salomón, rey de Israel? . . . (Aun) a él le hicieron pecar las mujeres extranjeras» (13:25-26).

Tal y como Nehemías nosotros también podemos llegar a hacer una diferencia en nuestro mundo. Él fue usado por Dios de gran manera porque conocía bien las Escrituras y se negó a comprometerse con la maldad. «Acercaos a Dios . . . y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones» (Santiago 4:8).

Pensamiento para hoy:

Demos toda la gloria al Señor por todos Sus cumplimientos.

Lectura opcional:

II de Corintios 13

Versículo de la semana para aprender de memoria: Eclesiastés 5:4