Jeremiah 4

En la lectura de hoy:

El llamamiento de Dios para con Israel; las lamentaciones de Jeremías por Judá; la corrupción espiritual y civil; la destrucción de Judá

El profeta Jeremías empieza su ministerio público cerca del año decimotercero del reino del rey Josías de Judá (Jeremías 1:2). Jeremías desenmascaró el estilo de vida de los israelitas, comprometidos a una vida mundana, cuando les llamó « . . . pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye . . . No obstante, este pueblo tiene corazón falso y rebelde; se apartaron y se fueron. . . . ¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la Palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman» (5:21,23; 6:10; ver Lucas 8:10). Manasés, el abuelo de Josías y Amón su padre habían sido reyes malvados quienes habían guiado al pueblo a abandonar a Dios y le animaron a alabar a los dioses falsos.

Sin embargo, Josías el hijo de Amón, « . . . hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda» (II de Reyes 22:2). Sin duda, Jeremías llegó a ser una buena influencia y aliento para Josías. En el año decimoctavo de su reino, Josías empezó a reparar el templo y a restaurar la adoración al Único Dios Verdadero (II de Crónicas 34:8). Entonces él inició otra vez la Pascua a Jehová y se celebró como nunca en la historia de Israel (II de Reyes 23:22).

Después de la muerte de Josías (23:28-32), la nación de Israel volvió a los caminos malvados de Manasés y Amón. Con una inquietud muy profunda, vemos un paralelo entre los falsos dioses, la inmoralidad, y los pecados que llevaron a Judá a la destrucción y el crecimiento de las falsas religiones, la decadencia moral, y la desviación sexual en Los Estados Unidos hoy en día.

El verdadero creyente siempre desea adorar al Señor junto con otros creyentes en un lugar donde se lea y se estudie la Palabra de Dios. El apóstol Pablo fue guiado por el Espíritu Santo a amonestarnos, diciendo: «Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio» (II de Timoteo 4:3-5).

Pensamiento para hoy:

Mientras que pasamos más tiempo leyendo la Biblia, más veremos que los caminos de Dios llegan a ser nuestros caminos y los pensamientos de Dios llegan a ser nuestros pensamientos.

Lectura opcional:

I de Pedro 5

Versículo de la semana para aprender de memoria: Isaías 55:11