Job 34:1-22

En la lectura de hoy:

Eliú continúa sus acusaciones contra Job

Eliú no habló hasta que los tres amigos de Job habían terminado sus acusaciones. Él condenó a los amigos de Job pero expresó aun más hostilidad contra Job. Cuatro veces en cinco versículos leemos variaciones de la frase: «se encendió en ira» Eliú (Job 32:1-5).

Este joven egoísta se refirió a sí mismo con las palabras «yo», «mi», o «me», unas 55 veces para informarle a Job que él era el único escogido para interceder de parte de Job y hablar « . . . en lugar de Dios» (32:6-33:33). Las acusaciones de Eliú contra el testimonio de Job son, en parte, la mitad de la verdad y falsas interpretaciones (33:8-13).

Una de las acusaciones de Eliú fue que Job se había declarado como perfecto y sin transgresión (34:6). Pero en verdad Job había reconocido su imperfección como pecado en los versículos 7:21 y 13:26. Sin embargo, el Señor había proclamado: « . . . Mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto» (1:8). Eliú erróneamente dijo: «Porque (Job) ha dicho: De nada servirá al hombre el conformar su voluntad a Dios» (34:9). Pero Job nunca había dicho tal cosa. Eliú continuó su ataque vicioso contra este hombre piadoso, diciendo: «Que Job no habla con sabiduría, y que sus palabras no son con entendimiento. Deseo yo que Job sea probado ampliamente, a causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres inicuos. Porque a su pecado añadió rebeldía . . . y contra Dios multiplica sus palabras» (34:35-37).

Las conclusiones de Eliú estaban en directa oposición al testimonio de Dios quien dijo que Job había « . . . hablado de Mí con rectitud» (42:7-8).

Durante los tiempos de aflicciones personales, las penas dolorosas, la persecución, o los conflictos financieros, somos tentados a deprimirnos y aun dejar de orar. Es aquí que necesitamos que alguien amorosamente venga a consolarnos y darnos la seguridad que nuestro Señor últimamente está en control sobre cada situación que viene a nuestras vidas. A pesar de que todo parezca muy malo, Dios siempre quiere usarlo para nuestro bienestar y para Su gloria (Romanos 8:28; ver Génesis 50:20).

Debemos de tener fe en la sabiduría de Dios. «Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros» (I de Pedro 5:7).

Pensamiento para hoy:

El gozo del compañerismo con Dios, junto con otras cosas, depende en nuestra actidud para con otras personas.

Lectura opcional: Efesios 6

Versículo de la semana para aprender de memoria: Eclesiastés 12:13