Ezekiel 14

En la lectura de hoy:

El juicio proferido sobre los ancianos de Israel y sobre Jerusalén; la parábola de la vid; las promesas de las bendiciones futuras por medio del nuevo pacto

Los israelitas estaban viviendo bajo el control de Nabucodonosor, quien se había llevado a miles de ellos cautivos. Otra vez vinieron a consultar con Ezequiel « . . . algunos de los ancianos de Israel» (Ezequiel 14:1), pretendiendo querer saber la voluntad de Dios. Pero el Señor le reveló a Ezequiel la hipocresía de ellos, diciendo: « . . . estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón. . . . Así dice Jehová el Señor: Convertíos, y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones. . . . (Y) Me sean por pueblo, y Yo les sea por Dios, dice Jehová el Señor» (14:3,6,11).

Aunque los israelitas seguían ofreciendo regularmente sacrificios a Dios, ellos también con hipocresía adoraban a los ídolos populares de otras naciones. Por consiguiente, los israelitas se encontraron bajo el control de una nación pagana. Para ilustrar su primer propósito como el pueblo de Dios, el Señor le presentó esta pregunta a Ezequiel: « . . . ¿qué es la madera de la vid más que cualquier otra madera?» (la vid fue usada por Dios muchas veces para ilustrar a Su pueblo) . . . «¿Tomarán de ella madera para hacer alguna obra? . . . He aquí, es puesta en el fuego para ser consumida» (15:2-4; Génesis 49:22; Deuteronomio 32:32; Salmo 80:8-11; Isaías 5:1-7; Jeremías 2:21; Oseas 10:1). Cada israelita sabía bien que la vid tenía valor sólo por su fruto y no servía para hacer algo útil o de valor duradero.

Ezequiel habló de la vid representando a Israel, elegido por Dios para dejarle saber al mundo que había solamente un Dios Verdadero, quien bendice a todos los que le honran por guardar (cumplir) con Su Palabra. Pero la vid había dejado de producir el fruto; por consiguiente, la única alternativa era desarraigar la vid y ponerla « . . . en el fuego para ser consumida . . . ¿servirá para obra alguna? . . . Y pondré Mi rostro contra ellos; aunque del fuego se escaparon, fuego los consumirá; y sabréis que Yo soy Jehová» (Ezequiel 15:4,7).

El juicio justo de Dios sobre los que estaban en Jerusalén tenía que ser consistente con sus grandes privilegios que ellos habían abandonado voluntariamente. Esta verdad sigue siendo igual hoy en día. «Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia» (Efesios 5:5-6).

Pensamiento para hoy:

Vamos a considerar nuestras prioridades hoy en día: ¿Estamos enredados en las cosas de este mundo o consagrados a servir al Señor?

Lectura opcional: Apocalipsis 9

Versículo de la semana para aprender de memoria: Santiago 1:2-3