Deuteronomy 11:1-46

En la lectura de hoy:

Israel debe amar y obedecer a Dios; advertencias en contra los dioses falsos, y en contra quitar o añadir algo a la Palabra de Dios

Para hacer perpetuo el amor y la lealtad para con Dios en las generaciones futuras, la Palabra de Dios tenía que gobernar las vidas de todos los israelitas. Para cumplir esto Dios dijo: «Y las enseñaréis a vuestros hijos . . . » (Deuteronomio 11:19). Nuestra primera ocupación cada día debe ser de enseñarle a nuestros hijos cómo amar al Señor y cómo ser obedientes a Él. Al mismo tiempo no debe de haber duda de que nosotros también amamos al Señor y somos obedientes a Él. Si nuestros corazones están llenos de la Palabra de Dios, entonces (Su Palabra) rebosará de nuestro ser: « . . . hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes» (11:19).

Moisés les repitió a la nueva generación lo mismo que el Señor les había dicho a sus padres, recordándoles que era muy importante: «Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo (Moisés) os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos Sus caminos, y siguiéndole a Él, Jehová también (hará) . . . » (11:22-25).

Dios había dicho: « . . . y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido» (12:7).

Lo que nuestros hijos serán, usualmente depende de lo que ellos aprenden de nosotros y del valor que nosotros le damos a las cosas. Lo que nosotros somos, en gran manera es lo que nuestros hijos serán. Por eso es tan importante que los padres de niños pequeños dediquen de su tiempo a conformar sus mentes que tan rápido se van desarrollando. Es de suma importancia que los padres guíen a sus hijos, aun los más jóvenes, a rendirle reverencia a Dios, a adorarle, a orar, y reconocer la Biblia como la voz de Dios por la cual Él les habla.

Las influencias fuera del hogar a veces presentan a nuestros hijos con mensajes muy fuertes que están en contra los valores que deseamos para sus vidas. Es cada día más importante para los padres, durante este tiempo de decadencia moral, proveerle a nuestros hijos un fuerte ambiente espiritual.

Los niños necesitan también temer a Dios (con una profunda actitud de reverencia con el propósito de ser obediente), y saber que Dios dijo: «Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra» (Efesios 6:2-3).

Pensamiento para hoy:

Los padres cristianos tienen la responsabilidad de instruir a sus hijos en el camino que ellos necesitan para vivir (Proverbios 22:6).

Lectura opcional: Lucas 20

Versículo de la semana para aprender de memoria: Filipenses 2:13