Crosswalk.com aims to offer the most compelling biblically-based content to Christians on their walk with Jesus. Crosswalk.com is your online destination for all areas of Christian Living – faith, family, fun, and community. Each category is further divided into areas important to you and your Christian faith including Bible study, daily devotions, marriage, parenting, movie reviews, music, news, and more.

Intersection of Life and Faith

<< El Camino Bíblico

El Camino Bíblico - 9 de Jula

  • 2011 Jul 09
  • COMMENTS

 

Lea Psalms 81

En la lectura de hoy:

La bondad de Dios y la perversidad de Israel; la felicidad de vivir en la presencia de Dios; el deseo de David para caminar en la verdad

El Espíritu Santo guio a David a unir las dos armas de nuestra milicia — la oración y la inspirada Palabra de Dios — en el Salmo 86, mostrando el poder que tenemos cuando las dos llegan a ser parte de nuestra manera de vivir.

Cuando David ofreció su oración: «Inclina, oh Jehová, Tu oído, y escúchame, porque estoy afligido y menesteroso» (Salmo 86:1), y así él estaba reconociendo su dependencia en Dios. David se vio a sí mismo como «afligido y menesteroso», pero él también expresó: «Guarda mi alma, porque soy piadoso; salva Tú, oh Dios mío, a Tu siervo que en Ti confía» (86:2). Él le oraba al Señor diariamente, no sólo en los tiempos de crisis (86:3). Aunque David era el rey de Israel y nunca había perdido una batalla, al referirse a sí mismo como «Tu siervo», él estaba reconociendo el señorío de Dios sobre su vida (86:4).

David oró: «Porque Tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que Te invocan» (86:5). Esto nos hace recordar de que cuando tenemos que enfrentarnos a situaciones que no están bajo nuestro control, nosotros también debemos de decir tal y como David dijo: «En el día de mi angustia Te llamaré, porque Tú me respondes. . . . Porque Tú eres grande, y hacedor de maravillas; Sólo Tú eres Dios» (86:7,10).

El deseo supremo de cada creyente debe ser el mismo que expresó el Rey David en esta oración: «Enséñame, oh Jehová, Tu camino; caminaré yo en Tu verdad» (86:11). Esta es la oración que todos debemos ofrecer diariamente. Cuando David oró: « . . . afirma mi corazón para que tema Tu Nombre» (86:11), él estaba declarando la única meta de su vida.

Un corazón afirmado en Dios es indispensable. Por esta razón podemos decir: «vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás» (II de Pedro 1:5-10).

Pensamiento para hoy:

La gracia de Dios es suficiente para cada persona.

Lectura opcional:

II de Tesalonicenses 3

Versículo de la semana para aprender de memoria:

Salmos 34:1
Archives

Follow Crosswalk.com