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Alimento Diario - 24 de Marzo, 2018

  • 2018 Mar 24
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Marzo 24

Leer Juan 19:18-22

EL REY DE LOS JUDÍOS

Pilato escribió también un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. (Juan 19:19)

Cuando los romanos crucificaban a alguien, a menudo ponían un letrero sobre la cabeza del criminal. A eso se lo conocía en latín como “titulus”, o título, y se utilizaba para informar qué crimen se estaba castigando.

Cuando Pilato anotó la inscripción a poner arriba de la cabeza de Jesús, lo hizo en tres idiomas: arameo, latín y griego, porque quería asegurarse que la mayor cantidad posible de personas pudiera leerlo, más allá del idioma que hablaran. Los tres títulos decían lo mismo: “Rey de los Judíos”.

El título de Jesús lo marcaba como un rebelde contra el gobierno romano. Por supuesto que Pilato sabía que era una mentira: Jesús era inocente. Pero al poner esas palabras sobre la cabeza de Jesús, Pilato tenía la posibilidad de insultar a los líderes judíos que lo habían manipulado para que ejecutara a un hombre a quien no quería matar. Y así, sin saberlo, Pilato le dio a Jesús su título verdadero.

Porque eso es exactamente lo que Jesús es: el Señor Dios, el Rey de los Judíos, el Rey de Israel. Dios ya se había adjudicado ese título mucho tiempo antes, en los días de Moisés y de Samuel (Deuteronomio 33:5; 1 Samuel 8:7). Pilato escribió una verdad mucho más grande de lo que se dio cuenta.

Ese es nuestro Rey: el Dios que eligió a Abraham para crear un pueblo para sí; el Señor que les enseñó pacientemente lo que significa pertenecer a un Dios santo y misericordioso; el Salvador que dio su vida para salvar la nuestra. Y ahora, él no es sólo Rey de los Judíos, sino el Rey de los cielos y la tierra: Jesús, nuestro salvador.

Oración: Tú eres nuestro Rey y Siervo, que has muerto y resucitado para salvarnos. A ti honramos y alabamos. Amén.

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