;

Crosswalk.com aims to offer the most compelling biblically-based content to Christians on their walk with Jesus. Crosswalk.com is your online destination for all areas of Christian Living – faith, family, fun, and community. Each category is further divided into areas important to you and your Christian faith including Bible study, daily devotions, marriage, parenting, movie reviews, music, news, and more.

Intersection of Life and Faith

<< Alimento Diario

Alimento Diario - 30 de Marzo, 2018

  • 2018 Mar 29
  • COMMENTS
  

Marzo 30 – Viernes Santo

Leer Lucas 23:44-46

ACCESO AL PADRE

Pero Jesús lanzó un fuerte grito y murió. En ese momento el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. (Marcos 15:37-38)

¿Cómo se habrán sentido los sacerdotes que estaban cumpliendo con sus tareas en el templo ese Viernes Santo, preparándose para observar el Sabbath?

Seguramente estarían nerviosos. La luz del sol se había ocultado al mediodía, y nadie sabía por qué. Luego de unas horas, un terremoto sacude la tierra. De pronto, sienten un ruido como si algo se rajara. ¿Qué podrá haber sido? No tardan mucho en descubrir que el velo del tempo se había rasgado en dos, ¡de arriba a abajo! Lo que ven los conmueve y paraliza: el Lugar Santísimo, la parte del templo que nunca habían visto (pues sólo tenía acceso a ella el sumo sacerdote una vez al año), estaba ahora abierta delante de sus ojos.

Deben haber estado aterrorizados. Todo el mundo sabía que ese velo estaba allí para protegerlos de la presencia santa de Dios. Ningún ser humano podía estar ante la presencia de Dios y sobrevivir. Pero ahora ese velo había sido partido en dos: la presencia de Dios estaba a la vista de la humanidad.

El escritor de Hebreos explica por qué Dios hizo eso: Jesús estaba abriendo el camino a Dios con su propio cuerpo, a través de su muerte. Hebreos 10:19b-20 dice: “con toda libertad podemos entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, es decir, de su propio cuerpo”.

Ya no tenemos por qué temer a Dios, pues el mismo Jesús nos ha abierto el camino a él. A través de Jesús podemos llegar a Dios el Padre no ya como pecadores aterrorizados, sino como sus hijos queridos. “Acerquémonos con un corazón sincero, y con la plena seguridad de la fe, con el corazón purificado de una mala conciencia, y con el cuerpo lavado en agua pura” (Hebreos 10:22).

Oración: Querido Padre, ayúdanos a acercarnos a ti sin temor, confiando en tu perdón a través de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

CRISTO PARA TODAS LAS NACIONES 
660 Mason Ridge Center Dr. 
St. Louis, MO 63021 
1-800-972-5442 
camino@lhm.org 
www.paraelcamino.com 



Archives

Follow Crosswalk.com